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LA DIETA DETOX DEFINITIVA


El roscón de Reyes pone el punto y final a los excesos navideños y las dietas Detox milagrosas marcan el inicio de la cuesta de enero.

¿Quieres saber cual es la dieta Detox definitiva? Con la que te sentirás estupenda el resto de tu vida sin remordimientos, ni culpas y con una vitalidad insultante. Pues sigue leyendo.



¿Las dietas Detox son la solución?


Si ya me conoces, sabes que las dietas Detox no van conmigo. Espera, no te vayas todavía, que el clickbait no lo es en realidad y al final del artículo podrás encontrar unos consejos de gran ayuda.

Apuesto por un cambio de hábitos alimentarios que, sobre todo, perdure en el tiempo, que no alimente al monstruito que llevamos dentro de la gula y al placer instantáneo. Esa es la verdadera dieta Detox. Hábitos alimentarios saludables que pueden cambiar ligeramente en función de las necesidades de la etapa de la vida en la que te encuentres.

Seguramente llevarás años y años con una alimentación que sobrecarga tu sistema digestivo. Por no hablar del ritmo de vida antinatural y la presión social de ser una super woman que te hace estar cada día más y más estresada. Después de tanto tiempo, algunas desde bien pequeñas, llevando una alimentación tóxica, no puedes pretender que, haciendo 4 o 5 días las últimas dietas detox de las más famosas de la tele, o de aquella influencer que sigues y te tiene enganchada a Instagram, vayas a solucionar todos los problemas asociados a la alimentación. Los tenemos como resultado de años descuidándonos y no prestando la suficiente atención a los hábitos que hemos normalizado.

Lo siento chicas, pero tengo que ser sincera. Los destrozos que llevamos años acumulando en nuestro organismo no se solucionan en unos días. Tampoco semanas. Esto es una carrera a largo plazo y tenemos que prepararnos para “sufrir” por el camino.

Con sufrir no me refiero a sentir dolor físico, me refiero a nivel mental. Y es que dejar de hacer algo que tienes muy instaurado para incorporar nuevos hábitos, requiere que estés convencida de querer hacerlo y no olvidarte por el camino qué te ha llevado hasta aquí.

Despertarte por las mañanas y encender la cafetera para tomar tu primer chute de cafeína, tener siempre un hueco para el postre dulce en todas tus comidas, desayunar un bocadillo cada mañana, comer verdura hervida y cosas a la plancha solo cuando quieres adelgazar, comer guarradas el viernes por la noche, etc. son hábitos que puedes cambiar solo si realmente quieres hacerlo.

¿Porque incorporar nuevos hábitos saludables tiene que convertirse en una pesadilla?

Imagina emprender este cambio motivada, por supuesto, y disfrutando por el camino. Así es como yo enfoqué mi cambio, siendo positiva y observando atentamente los cambios que poco a poco se producían en mi cuerpo. Experimentar como poco a poco tu cuerpo va cambiando, tus digestiones mejoran y tu cara vuelve a recuperar esa sonrisa vital que en algún momento habías tenido, te motiva a seguir y te da un subidón que te comerías el mundo. Habrá momentos duros, seguro, pero los resultados finales bien lo merecen.

El cuerpo está formado por un sistema increíblemente inteligente, resistente y adaptativo. Aguanta las mil y una perrerías a las que le sometemos, resistiéndose a “enfermar”, adaptándose a nuestros caprichos de comida y forma de vida. Pero todo tiene un precio y, más pronto que tarde, empiezan a surgir los problemas. Desde leves problemas digestivos, dolores de cabeza, articulares, hinchazón, hasta problemas hormonales, de fertilidad, de piel, psicológicos o cáncer por nombrar algunos.

Es posible que no los relaciones a cómo te alimentas y los tengas tan integrados que lo veas como algo normal. Pero desengáñate, tener gases excesivos después de comer, hinchazón de estómago toda la tarde e ir al lavabo y hacer cacas explosivas no es normal. No, no lo es.

Tenemos la manía, o la mala educación en sentido literal, de no dejar descansar a nuestro cuerpo y a no escucharle cuando nos habla a gritos.

Zumo Detox



El cuerpo tiene la capacidad de autocurarse, si le dejas.


Para las que no lo sepáis, el cuerpo tiene la capacidad innata de conseguir el equilibrio y llegar a un estado de salud desde la enfermedad por el solo. Hay que dejarlo recuperarse, acompañándolo, escuchándolo y ayudándolo cuando sea necesario. Algunas pensaréis que estoy loca o que soy un poco magufa. Nada más lejos de la realidad. Hay cientos de miles de procesos que pasan en nuestro cuerpo que ni los conocemos ni sabemos cómo funcionan.

Peter C. Gøtzsche, en su libro Medicamentos Que Matan Y Crimen Organizado, nos habla sobre como la prescripción de medicamentos son la 3ª causa de muerte y como las farmacéuticas entrarían en la definición de crimen organizado. Los medicamentos, la gran mayoría, no curan. Palían síntomas, los ocultan, enmascaran, con unas consecuencias que no son valoradas por la mayor parte de la población. Por ejemplo, tenemos el caso del súper ventas Omeprazol para el ardor estomacal. Llegamos a normalizar tanto su uso que ya nos anticipamos a los síntomas, señales que nos da el cuerpo, para poder comer esa comida picantona, grasienta o frita que sabemos que nos sienta mal, pero aún así preferimos la pastillita a renunciar a ella por nuestra salud.

Volviendo al tema de las dietas detox. Después de unas fiestas por todo lo alto, con unas mezclas explosivas a las que hemos sometido a nuestro sistema digestivo, queremos desintoxicarnos un poco para empezar el año bien y perder esos quilitos que hemos ganado.

En el mejor de los casos, al empezar con las dietas detox, tu cuerpo empezará a notar una leve mejoría, una pérdida de peso y te sentirás bien por haber “desintoxicado” tu cuerpo. Es muy posible que esos kilos perdidos vuelvan a hacerte compañía pronto.

Es muy posible que esos kilos perdidos vuelvan a hacerte compañía pronto

En el peor de los casos, con unas dietas detox mal llevadas y con cambios bruscos restrictivos, puede hacerte sentir los efectos de desintoxicación demasiado fuertes y encontrarte realmente mal, incluso llegando a ser peligroso.

Ten en cuenta que, si no dejas descansar al cuerpo y además tienes saturado tu sistema de eliminación de tóxicos, se van a ir acumulando año tras año. Se acumulan todo tipo de tóxicos que entran en nuestro cuerpo a través de la alimentación, las drogas, los medicamentos y tóxicos en el ambiente. Esos tóxicos están acumulados en los tejidos grasos a la espera de ser eliminados al darle algún respiro al sistema digestivo. Por ejemplo, cuando enfermamos y pillamos ese resfriado que te deja K.O. unos días en cama o esa gripe intestinal y migrañas, se nos anula generalmente la sensación de hambre. El cuerpo si o si nos obliga a darnos un descanso digestivo para ayudar a los procesos de desintoxicación.

En el momento que empezamos una dieta detox muy restrictiva, los tóxicos se empiezan a movilizar por el cuerpo, pasando del tejido graso a la sangre, provocando lo que se llama crisis curativa.

Estas crisis curativas pueden ser peligrosas y deberían estar controladas por un profesional.

Chicas, en la salud no hay atajos. Estamos viviendo unos tiempos en que todo lo queremos ya, al momento y sin esfuerzo. Pero las leyes de la naturaleza son inviolables. Lo repito, no hay atajos. Depende de nosotras mismas y de nuestra persistencia.

Dicho esto, espero que no pienses que esto no es para ti. No tires la toalla, sigue leyendo.

Miremos el lado positivo de lo hablado hasta ahora:

  • Puedes recuperar la salud por ti misma, al menos en una gran parte de los casos. Mejorará seguro.
  • Cogerás las riendas de tu salud, sin depender tanto de ayudas externas. Confía en ti, nadie mejor que tú conoce lo que sientes y lo que te hace sentirte bien.
  • Podrás aplicar lo aprendido para poder mejorar la salud de tu familia. Empieza por ti, si tú estás bien, los de tu entorno, tu familia lo notará y podrás aplicar tus cambios en ellos.

Las dietas Detox mal planificadas pueden desencadenar crisis curativas peligrosas.


Vamos a darle la importancia que tiene a la comida.

¿Te has parado a pensar en que cada día comemos mínimo 3 veces al día, aunque seguramente serán 5 o más, dependiendo de las veces que picoteamos?

Cada ingesta de comida, sea lo que sea, activa la función de la digestión y otros procesos, como la eliminación de todo aquello que no absorbemos, más la acumulación de todo lo que no podemos eliminar. Pues bien, todo ello se repite todos los días de nuestra vida varias veces al día. Estos procesos requieren de energía. Energía que no podrás usar para otras funciones vitales, como la digestión y todo lo que implica relacionarnos o interaccionar con el exterior, vamos, la energía que invertimos en la vida laboral y social.

Todo lo que nos llevamos a la boca, tanto conscientemente como desde el inconsciente y la impulsividad o ansiedad, tiene un impacto directo en nuestra salud.

No le quites importancia al acto de comer, dale la importancia que tiene, que es mucha.

Llegamos al final del post no sin antes darte unos prácticos y sencillos consejos para hacer una detoxificación navideña y que, además, te servirá para cualquier momento del año en el que sientas que tu cuerpo necesita un descanso, no solo tras los excesos de fiestas.

Te aseguro que, si acompañas al cuerpo con hábitos saludables, él te va a responder. Si no me crees, compruébalo tu misma. Nada que perder, bueno si, los tóxicos acumulados, y mucho que ganar.

Requisitos para hacer la desintoxicación: ganas, paciencia, respeto al ritmo de tu cuerpo y constancia.



Consejos básicos para empezar a desintoxicar el cuerpo.

Deja a tu cuerpo descansar para que pueda poner en marcha la eliminación de tóxicos.

  • No comer más de 3 veces al día. Lo ideal serían 2 comidas y NO se pasa hambre. Encuentra lo que mejor se adapte a ti.
  • Cenar sobre las 20h o lo antes que puedas para conseguir más horas de descanso digestivo nocturno. Es el momento que el cuerpo se dedica a eliminar tóxicos.
  • No ir a dormir recién cenado, respetando cenas ligeras y de fácil digestión. Mejorarás tu descanso.
  • Dejar el máximo de horas posible entre la cena y el desayuno del día siguiente. Doce horas está bien para empezar.

Pónselo fácil con digestiones sencillas:

  • No tomar postre después de las comidas.
  • Cocinar sencillo, sin demasiadas mezclas. Menos es más.
  • Aprender a combinar los alimentos.
  • Limitar el consumo de gluten.

Bajar el consumo de tóxicos:

  • Reducir al máximo posible el consumo de carne y pescado. Existe una tendencia a comer exceso de proteínas.
  • No tomar azúcar ni excitantes tipo café, te, bebidas energéticas.
  • No beber alcohol.
  • Cero drogas, legales o ilegales.

Menos alimentarse y más nutrirse:

  • Aumentar el consumo de crudos en las comidas principales. Me refiero a verduras crudas o cocciones que no superen los 40 grados aproximadamente.
  • Consumir todos los cereales (pasta, pan, harinas, etc.) integrales, a excepción de casos puntuales por patologías diagnosticadas.
  • Aumentar el consumo de frutas sin mezclar demasiados tipos en una misma comida. Cenas frutales.
  • Consumir cereales variados, no solo trigo, y combinar cereales con y sin gluten.


Hay muchos consejos más que podría darte, pero al final si se intenta hacer todo de golpe puedes llegar a saturarte o hacer que tires la toalla antes de empezar.

Empieza poco a poco, sin agobiarte, pero sé consciente que es un camino largo y la constancia será tu mejor aliada.

Si notas que tu cuerpo te pide un cambio, no pierdas la ocasión. Ponte a ello, la cuestión es empezar. No te desesperes si los cambios que has empezado no te dan resultado que esperas, date tiempo, no te rindas

Si ya nos conocemos porque has experimentado el método vitalízate, lo sabes. Realmente, a los pocos días de empezar los cambios ya empiezas a notar algunos de los beneficios. Verás que tus digestiones mejoran, te notarás con menos pesadez, menos hinchada, irás al baño de forma regular y a diario, tu estado de ánimo mejorará y estarás más animada para afrontar el día a día.

A largo plazo podrás mejorar esos dolores crónicos que llevas tiempo arrastrando, los problemas de piel, reducir o incluso eliminar las migrañas, descansar bien por las noches y, sobre todo, sentirte genial contigo misma, sabiendo que te estás cuidando, con la autoestima a tope y con la vitalidad necesaria para enfrentarte a los retos que te propongas o te ponga la vida por delante.

¿Estás pensando en realizar una detoxificación saludable? ¿Tienes curiosidad en revisar tus hábitos para acabar de decidirte? Realiza este Test de Vitalidad y Hábitos Alimentarios y de estilo de vida si todavía no lo has hecho para saber en qué punto está tu vitalidad.

¿Te apetece que lo comentemos juntas? Reserva un ratito conmigo al finalizar el test y lo desgranamos juntas para que entiendas la importancia de realizar cambios.

Dale un descanso al cuerpo y alucina con el resultado. Que lo disfrutes.

Un abrazo vital.

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