Te acompaño a descubrir cómo recuperar tu salud y vitalidad,
desde la alimentación y escucha del cuerpo

Si me he cruzado en tu camino seguramente será porque te resuenan mis
palabras o quizás, porque sientes la necesidad de recuperar tu energía,
cambiar tus hábitos alimentarios o aprender a cuidarte más.

Tu cuerpo y tu mente te lo están pidiendo a gritos.

Hola, soy Meri y este ha sido mi camino hasta aquí.

Todo comenzó en mi etapa universitaria, dónde estuve más centrada en priorizar las expectativas de los demás por encima de las mías. Aquella experiencia me hizo pasar por una fase en la que el perfeccionismo e incluso la obsesión por cumplir esas expectativas se apoderaron de mí, desencadenando un trastorno alimenticio.

Después de varios años peleando conmigo misma y enmarañada en un círculo vicioso sin fin, tuve la fuerza de encontrar el camino para tomar las riendas, perdonarme y poder resurgir. Empecé a conocerme y querer vivir de otra manera, cambiando las prioridades y, sobre todo, escuchando a mi cuerpo.

Recién licenciada en Biología entré a trabajar en un centro de reproducción asistida, en el que estuve ayudando a futuros papás y mamás a cumplir su sueño. Tras 8 años sentí la necesidad de explorar otras áreas y decidí seguir otro camino.

Me surgió la oportunidad de trabajar en el sector de la industria farmacéutica, primero promocionando fármacos para distintas patologías y, más tarde, en el área del diagnóstico clínico.

Durante esa etapa de mi vida pude sentir y entender que la visión de la industria estaba muy alejada de mi manera de vivir y entender la salud. Que a la industria farmacéutica y diagnóstica le interesan más los enfermos crónicos en vez de que las personas cojan las riendas de su salud y se hagan responsables de ella.

Después de unos años, decidí ampliar mi familia
y ser mamá.

Sin duda para mí, una experiencia brutal. Viví un embarazo plenamente consciente en el que la alimentación fue primordial. Estaba gestando un nuevo ser y tenía la responsabilidad de su salud en mis manos.

Luego vino el parto natural en casa y el postparto, una etapa de cambios y adaptaciones que dan mucho de qué hablar, pero dónde la alimentación de nuevo tiene un papel muy importante, tanto para la mamá como para el bebé, puesto que la lactancia es una etapa muy importante para el desarrollo del bebé, tenga la duración que tenga (que en mi caso continuo tras más de 3 años).

Siendo mamá sentí la necesidad de ampliar oficialmente
mi formación sobre nutrición, desde una visión más integrativa.

Entendiendo cómo funciona el cuerpo y cuáles son sus requerimientos para estar vital.

Por otro lado, identificando y gestionando las emociones para tener una visión integrativa de la salud: cuerpo, mente y emociones.

Fue en este momento cuándo me visualicé trasmitiendo estos conocimientos, ayudando a otras mamás a alimentarse desde la escucha del cuerpo para recuperar su vitalidad y empoderándolas para lograr un cambio y mejorar su bienestar.

Esto me llevó a estudiar durante 2 años Medicina Integrativa y Salud Vital con el Dr. Karmelo Vizcarra, experto en ayunos desde el respeto al cuerpo y el descanso mental y emocional, y a titularme como Técnico Superior en Dietética.

Mi lado más personal.

Soy natural y me gusta mostrarte tal como soy. Sin colorantes ni conservantes.
Imperfecta por perfeccionismo, así soy yo.

En mí encontrarás una persona humana y transparente, alegre, espontánea, sensible, luchadora y, sobre todo, ¡vital!

Una mamá feliz, cocinera, bailarina y emprendedora que saco tiempo y vitalidad suficiente para cuidarme y así poder cuidar de los demás.

Me gusta llenarme de muchas cosas que pueden parecer insignificantes, pero
para mí, suman:

Compartir mi tiempo con gente querida, familia y amigos. Pasar tiempo de calidad con mi peque, estar 100% por ella. Estar presente en el aquí y en el ahora. Cargar las pilas paseando por la playa o en una escapada a la montaña. Tener tiempo para hacer o no hacer nada.

Conecto con:

La danza. Me permite expresar y
exteriorizar todo lo que llevo dentro
en forma de emoción y que quizás
no puedo sacar con palabras.

La cocina. Buscando recetas nuevas,
que me inspiren, para luego no seguirlas
y dejarme llevar por mi intuición e
imaginarme la combinación de sabores
en mi mente.

Los fermentos vegetales y los
 germinados.
Experimentando con
ellos, probando cosas nuevas,
cuidándolos... Algo tan sencillo y
mágico que se ha convertido en
 una práctica habitual cada día.

Amasar pan casero, utilizando
masa madre y harinas integrales.
Es todo un mundo del que si entras
es difícil salir.

Un resumen de mi formación más relevante:

Licenciada en Biología.

Técnico Superior en Dietética.

Salud Vital y Medicina Integrativa por la UNED y el centro de salud Zuhaizpe.

8 años de experiencia en reproducción asistida.

Cerca de una década tratando con personas con problemas de fertilidad.

Y mi mayor formación, es la que me ha dado la vida misma.

¿Estás lista para escuchar tu cuerpo, vivir tu alimentación
de una manera viva y recuperar tu energía y vitalidad?