MERI VITAL

Meri Vital

Si me he cruzado en tu camino seguramente será por algún motivo relacionado con recuperar tu vitalidad, querer cuidarte, ser una mamá o papá 100% vital o simplemente cambiar de hábitos alimentarios.

O quizás por curiosidad y saber quién soy.

Sea por lo que sea, estás aquí.

¿Quién es Meri Vital?

Pues ¡yo misma! Mi nombre es Meri. 

Soy natural y me gusta mostrarte tal como soy. Imperfecta por perfeccionismo, así soy yo. En mi encontrarás una persona humana y transparente, alegre, espontánea, sensible, luchadora, que no tira la toalla y, sobretodo, vital!

Te animo a conocerme!

¿Mi camino?

Pequeño resumen de mi formación más relevante:

  • Licenciada en Biología.
  • Técnico superior en Dietética.
  • Salud Vital y Medicina Integrativa por la UNED y Zuhaizpe.
  • 8 años de experiencia en reproducción asistida.

UABIlerna UnedAqualumenZuhaizpe

Si queréis saber un poco más mi evolución seguid leyendo

Recién licenciada entré a trabajar en un centro de reproducción asistida en el que estuve ayudando a futuros papás y mamás a cumplir su sueño. Después de 8 años sentí la necesidad de explorar otras áreas y decidí seguir otro camino.

Al poco de dejar el trabajo me surgió la oportunidad de trabajar en el sector de la industria farmacéutica, primero promocionando fármacos para distintas patologías y, más tarde, en el área del diagnóstico clínico. Durante esa etapa de mi vida pude sentir y entender que la visión de la industria estaba muy alejada de mi manera de vivir y entender la salud. Que a la industria farmacéutica quizás le interesen más los enfermos crónicos que recuperar la verdadera salud. Que, es posible, que no les interese que cojamos nosotros mismos las riendas de nuestra salud y nos hagamos responsables de ella.

¿Y dónde aparece la nutrición en todo esto? Pues bien, durante mi etapa universitaria, tuve la experiencia de vivir una etapa en la que el perfeccionismo y la obsesión se apoderó de mí, haciéndome entrar en un trastorno alimenticio, del cual aprendí mucho con el paso del tiempo y viéndolo en perspectiva.

Después de varios años peleando conmigo misma y enmarañada en un círculo vicioso sin fin, tuve la fuerza de encontrar el camino para rendirme, perdonarme y poder resurgir. Empecé a conocerme y querer vivir de otra manera, cambiando las prioridades y, sobre todo, escuchando a mi cuerpo.

¿Quién es Meri Vital?

Fui aprendiendo a cuidarme y quererme, respetando a mi cuerpo y sus necesidades. Mi alimentación poco a poco fue cambiando, aprendí la importancia que tenía y tiene el alimentarse bien para la salud tanto física como mental. No solo teniendo en cuenta la calidad del alimento, también la manera de ingerirlo, respetando sensación de hambre, respetando las combinaciones, teniendo en cuenta mi estado emocional y, sobre todo, desterrando mitos. No solo existe una manera de alimentarse, y no hay una manera universal válida para todos.

Después de años leyendo y estudiando por mi cuenta, decidí ampliar mi familia y ser mamá, una experiencia brutal, un embarazo plenamente consciente en el que la alimentación fue primordial, estaba gestando un nuevo ser y tenía la responsabilidad de su salud en mis manos.

Luego vino el parto natural en casa, otra experiencia increíble y placentera en todos los sentidos y el post parto, una etapa de cambios y adaptaciones que dan mucho de qué hablar, pero donde la alimentación de nuevo tiene un papel muy importante tanto para la mamá como para el bebé, puesto que la lactancia, tenga la duración que tenga, en mi caso sigo con ella tras casi los 3 años, es una etapa muy importante para el desarrollo del bebé.

Entonces sentí la necesidad de formarme más oficialmente y aprender sobre nutrición, desde una visión integrativa, entendiendo el funcionamiento del cuerpo y sus requerimientos para estar o recuperar la vitalidad, al igual que las emociones, cómo identificarlas y gestionarlas.

Esto me llevó a estudiar Medicina Integrativa y Salud Vital con el Dr. Karmelo Vizcarra, experto en ayunos desde el respeto al cuerpo y el descanso mental y emocional. 

Durante dos años aprendí de él y muchos otros expertos que me han abierto caminos de conocimientos que hasta entonces desconocía. Aprendí sobre higienismo y amplié muchos conocimientos sobre alimentación consciente y combinación de alimentos. Fue aquí cuando me visualicé trasmitiendo estos conocimientos, aprendiendo a alimentarse desde la escucha del cuerpo y recuperando la vitalidad.

 Posteriormente decidí titularme en Dietética para ejercer como acompañante del cambio de hábitos de manera reglada.

¿Qué me llena…?

Me lleno de muchas cosas que pueden ser insignificantes, pero para mí, suman.

¿Con qué conecto?

Con el sol y el mar, dos imprescindibles en mi día a día.

Con el baile. Para mí, es una forma de expresar y exteriorizar lo que llevo dentro en forma de emoción. Sacar mediante el movimiento de mi cuerpo, emociones o sentimientos que expreso mejor que con palabras. Cada uno tiene su técnica, a mí me funciona esta, conectar con la danza y la expresión corporal.

La cocina. Me siento conectada conmigo misma cuando me pongo manos a la obra, buscar recetas para luego no seguirlas y dejarme llevar por mi intuición e imaginarme la combinación de sabores en mi mente, eso sí, no siempre sale bien.

Fermentando vegetales, cuidándolos y observando cómo evolucionan. Y cuando ya no puedo esperar más, ¡probándolos!

Germinar, algo tan sencillo y mágico. Se ha convertido en una práctica habitual, cada día cuido de mis germinados.

Descubriendo y preparando recetas y procesos culinarios diferentes. ¡Me encantan las novedades en mi cocina!

Haciendo pan. Entré en el mundo panadero hace unos años y ya es imposible salir de él. El único pan que comemos en casa es de cosecha propia.

VITAL es para mí…

Vital es algo vivo, que no simplemente está latente, si no que irradia luz, energía propia, que no necesita de un generador para estar vivo, sino que él mismo puede abastecerse.

 

Para mí es muy importante sentirme vital, porque es como entiendo que mi cuerpo está sano. De lo contrario, es una señal de alarma de que algo en mí no está funcionando. Un aviso de que me he desviado del camino y puedo estar entrando en un estado de desequilibrio o enfermedad.

Es muy sencillo, en el fondo, si me siento vital, me siento bien, activa, enérgica, sana, tranquila con la mente en calma y segura de mí misma. Si por lo contrario paso más tiempo triste, cansada, con la mente nublada y agitada y un largo etcétera, el cuerpo viene a decirme que se está desvitalizado, perdiendo energía y gastándola de forma poco eficiente.

Por eso para mí, un cuerpo vital es un cuerpo sano, que está en concordancia con tu energía, con tus emociones y con tu alimentación. Que no se preocupa por su edad. Cuerpo, mente y alma están en sintonía.

Todo cambia cuando te entregas

Todo fluye cuando lo sueltas

Todo llega cuando es su tiempo

Todo sana cuando aceptas